Revisando el activismo

Tal como sabemos, el movimiento voluntario en nuestra sociedad, está cambiando de forma vertiginosa. Ya no queremos ni podemos comprometernos 4 horas a la semana, acudir a la sede, ni mantener largas reuniones. Sí, ya sabemos que vivimos en la era del fast food. A veces me pregunto si internet ha ayudado a esto o ha sido una consecuencia, ¿quién fue primero, el huevo o la gallina?

Y como no escapa nadie, las oenegés se están enfrentando a la siguiente situación: flexibilzarse o morir. Y Amnistía Internacional no escapa a esta carrera contra reloj.

Una de las principales características de nuestra organización es la seriedad y el celo que se le tiene a la transparencia y coherencia, valores que si no se saben manejar, también pueden hacer tender hacia la rigidez. El activista tipo de AI, al menos hasta ahora, es la persona que invierte de 3 a 5 horas semanales, se reune de forma presencial periódicamente y estudia mucho. Yo que estoy en el equipo de atención y formación al voluntariado de la oficina de Madrid y además, por por otras razones, trato con activistas de otras partes de España, me doy cuenta que ese “hasta ahora” es más agudo que nunca. Cada vez se acercan más personas con ganas de colaborar, sí, pero pidiendo un compromiso menor y/o formas más flexibles de trabajo, como el teletrabajo.

Apenas ahora nos estamos despertando a este hecho, la vida avanza más rápido que nuestras decisiones asamblearias. Ahora, tenemos que empezar a desempolvar telerañas, enfrentarnos al cambio y divertirnos con él.

4 Responses to “Revisando el activismo”

  1. el encapuchado naranja Says:

    ¿Y estamos las ONG preparadas para asumir compromisos de este tipo? ¿Somos capaces de integrar todo tipo de demandas en nuestras organizaciones o debemos exigir unos mínimos que permitan que las personas voluntarias puedan aportar más a la organización del tiempo que debemos emplear para su formación y coordinación?

    Ay, es que hace tiempo que vengo con dudas sobre los modelos de voluntariado y qué hacer ante esta crisis que comentas que afecta a todas las organizaciones…

    Por cierto, no permites comentarios anónimos, y eso es un poco rollo, porque te pide usuario y contraseña de blogger para poder hacerlo, creo que hay una opción que abre esto un poco más. ¡Un saludo!

  2. Carlos Martinez Says:

    Lo del compromiso es una característica de estos tiempos donde lo difícil no mola. Debe ser que la gente sueña con vestirse de superheroe, viajar por ahí y salvar a la humanidad.
    Y no claro, también hay que quemarse las pestañas frente al ordenador, horas de reuniones, y trabajar en suma. Olvidarse de lucirse, destacar y salir en la foto.
    http://mishuevos.blogia.com/

  3. NeydaC Says:

    Contestando a las preguntas del encapuchao: No, no creo que las oenegés estén preparadas para asumir el cambio que se les viene encima, pero creo que no les queda otra; el modelo “tradicional” de voluntariado se convertirá en minoritario, aunque creo y espero que no desaparezca, porque seguirá siendo necesario. Yo creo que el kit de la cuestión es ver que está pasando, qué está demandando la gente que se acerca a nuestras organizaciones con ganas de colaborar y luego reflexionar cómo podemos adaptarnos e incorporar esas nuevas formas a la estructura ya existente. En serio, creo que la entidad que no lo haga, que no se adapte a la realidad que vivimos, trabajará bajos mínimos, no se podrá caracterizar por tener un número nutrido de actvistas. Puede que a muchas no les importe (cosa que dudo) pero seguro a la gran mayoría, si que les afectará. Esto es como dice el dicho “renovarse o morir”.
    ————————
    Gracias por avisarme de los comentarios, ya lo he ampliado :) Bsines

  4. egllano Says:

    Yo estoy con Neyda. Demos todas las facilidades que PODAMOS a la participación.
    Cada uno tendrá colaborar como pueda/quiera que para eso somos voluntarios en nuestras asociaciones.

    Las asociaciones tendremos que marcar las fronteras que no queremos pasar, pero hay creo que es bueno empezar a re-plantearse dichas fronteras.

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