Veo la imagen de abajo de la que organizó la Plataforma Ciudadana Movimiento 140 (que piden el aumento de la velocidad de circulación en autovías a 140 km/hora) y, al margen de que agradezco y celebro la libertad de la que disfrutamos para poner nuestras horas y energías en la causa que nos venga en gana, me pregunto ¿en qué clase de sociedad vivimos? ¿hasta donde hemos llegado?
En el muro de Facebook de Amnistía Internacional España, una persona puso un mensaje indignada diciendo que un hombre que se llama Zbigniew Brzezinski es parte de la directiva de la organización. Y digo indignada porque esta persona fue el Consejor de Seguridad Nacional de Jimmy Carter y parece que hizo y deshizo. Todo eso lo pone su perfil en la Wikipedia y también pone, abajo del todo, que en es miembro de la junta directiva de Amnistía Internacional, cosa que es totalmente falsa y así se lo hicimos saber a la persona en el Facebook.
Y la cosa no queda ahí. Hay muchos blogs que hablan de ello, siendo su fuente siempre la Wikipedia. Y esto me hace pensar: es taan normal no contrastar la información que nos llega. Y no pienso mal de todo el conocimiento compartido y generado en un sitio que tanto me gusta como la Wikipedia (de hecho, hoy mismo he hecho una donación económica a su fundación), sino a todos los canales: periódicos, radios, blogs (sí, como este), tv. Un simple cotilleo de un amigo o amiga puede ser errado o peligroso.
En el caso del tema puntual que os cuento, particularmente me hubiera gustado que hubieran preguntado antes de verter acusaciones sin fundamento, pero si me reviso internamente, me doy cuenta que muchas veces yo misma caigo en ese tipo de actitudes y me digo: “si lo dice la Wikipedia, me lo creo al 100%” Cuando no, no necesariamente tiene que ser cierto, cuando no necesariamente la persona que agregó la información tienen por qué haberla corroborado antes.
En fin, esto me enseña una cosa: Hoy más que nunca y como adicta al consumo de información, tengo que reflexionar antes de dar las cosas por hecho, tengo que ser cada vez más crítica y compartir, ¡¡compartir!! porque si se comparte, seguramente otros y otras podrán sacarte de tu error o sustentar lo que ya opinas.
Nota: por cierto, voy a corregir ahora mismo a la Wikipedia
Justo antes del verano, dimos una charla interna para presentar al resto de las y los compas, el trabajo que estamos haciendo desde el departamento de comunicación con la aplicación de nuestra estrategia 2.0 (reflexionada, preguntada, consensuada y en constante movimiento meses antes de que nos pusiéramos de manera “formal” a currar en ella)
Pongo más abajo la presentación que hice en prezipor si a alguien le puede servir de inspiración en caso de que se encuentre en la misma vicisitud en la que me vi yo y os doy un poco de contexto:
El discurso está pensado para que llegue a gente tremendamente buena y comprometida con lo que hace, pero que por miedo o falta de conocimiento no se habían acercado a este tipos de herramientas. Algunas/os de nuestras/os compas ven esto como una sobrecarga de trabajo, cuando la verdad es que una vez que se pierde el miedo y se conoce, va y resulta que es todo lo contrario.
Está basado en cuatro preguntas básicas: ¿qué estamos haciendo? ¿qué respuesta estamos teniendo? (de ahí que esté lleno de ejemplos reales) ¿cómo puede beneficiar esto a tu trabajo? ¿cuáles son los planes de futuro?
Esto me ha dado el vicio de guardar pantallazos de todas las cosas que considero llamativas en nuestras redes y que originan los y las usuarias. Como un as debajo de la manga, me lo quedo como ejemplos vivos de cómo estamos haciendo las cosas y de cómo esas cosas, sí, señoras y señores, están dando sus frutos.
A mano: para las ciberacciones, acciones urgentes, comentarios jocosos, seguimiento in streamming de actos de calle, charlas y ruedas de prensa, etc.
En ambos casos, agregamos el origen al final de la url. Esto nos permite rastrear las visitas que vengan desde Twitter con nuestra herramienta de estadísticas, Piwik. Esta vez ponemos “?origen=tw” (sin las comillas). Por ejemplo: http://www.es.amnesty.org/actua/acciones/colombia-pueblos-indigenas-en-peligro/?origen=tw
Esto lo hacemos en todas las urls de nuestra web que tuiteamos. Para otras (como algunos posts del facebook que también tuiteamos), no lo hacemos.
Acortamos nuestras urls con bit.ly. Esto, además de hacerlo más manejable, nos da estadísticas.
Cada vez que tuiteamos, contamos los siguientes indicadores:
Nº de seguidores/as que tenemos en el momento del twitteo
Nº de clicks. Visto con bit.ly
Nº de re-tweets. Vistos con bit.ly
Visitas que nos vienen desde el Twitter vistas con el Piwik
Nº de visitas totales a esa pieza dentro de la web vistas con el Piwik
% de visitas desde el Twitter en relación a las visitas totales en el Piwik
En líneas generales, nuestra repercusión en Twitter aún es muy bajita. Supongo que por ahora, en nuestro país y más que nada, en nuestro sector, la cosa debe estar parecida. Pero es una herramienta a la que le vemos futuro y en la que estamos poniendo nuestras energías.
Me encuentro con dos cosas que aún no he logrado comprender:
El nº de clicks en un tweet, entiendo, debería ser el mismo que el nº de visitas que nos vienen desde Twitter si entro a ver las estadísticas de la página web con el Piwik. Pero no, nada más lejos de la realidad. Bit.ly y Piwik nos están dando números, en algunos casos, muy diferentes, para dos parámetros que debieran ser exactamente iguales (por favor, si estoy equivocada, alguien que me eche un cable). En su gran mayoría, los de Bit.ly son mayores que los de Piwik.
Las estadísticas generales de todo nuestro movimiento en Twitter son muuy diferentes si las miramos en Bit.ly y en TweetStats y no sé por qué
Si alguien quiere y puede lanzar algo de luz, será bienvenido/a